Lección 2.Nutrición y fertilidad
1. Introducción
La infertilidad afecta aproximadamente al 15% de las parejas en edad fértil en España.
Sus causas incluyen: retraso de la maternidad, descenso de la calidad del semen, enfermedades reproductivas (SOP, endometriosis, hipotiroidismo), obesidad, exposición ambiental y estilo de vida poco saludable.
La nutrición es un factor clave que condiciona la fertilidad en hombres y mujeres.
2. Factores que condicionan la fertilidad
Edad avanzada: reduce la calidad ovárica y espermática.
Enfermedades y alteraciones estructurales: como SOP, endometriosis, obesidad.
Estilo de vida: dietas desequilibradas, sedentarismo, estrés, tabaco, alcohol, drogas y anticonceptivos afectan negativamente la fertilidad.
3. Peso corporal y composición corporal
Tanto bajo peso como sobrepeso/obesidad aumentan riesgo de infertilidad.
Exceso de grasa corporal:
Aumenta leptina → altera eje hipotálamo-hipófisis-gónadas.
En mujeres: más testosterona y menos progesterona.
En hombres: menos testosterona y más estrógenos.
Genera resistencia a la insulina → afecta ovulación y calidad espermática.
Bajo peso: provoca anovulación, amenorrea, alteraciones del ciclo y menor producción de espermatozoides.
4. Macronutrientes y fertilidad
Hidratos de carbono:
Dieta con baja carga glucémica mejora ovulación y calidad del semen.
Proteínas:
Sustituir proteínas animales por vegetales favorece la ovulación.
Grasas:
Saturadas y trans → reducen calidad del semen y afectan ovulación.
Monoinsaturadas y omega-3 → beneficios en fertilidad y tratamientos de RA.
Omega-3 en SOP: reduce testosterona y mejora sensibilidad a la insulina.
5. Vitaminas y fertilidad
Ácido fólico: esencial para síntesis de ADN/ARN.
Deficiencia → anovulación, defectos del tubo neural, bajo peso fetal.
En hombres mejora número y calidad de espermatozoides.
Vitamina B12: necesaria para función placentaria y mejora espermatozoides.
Vitamina A: favorece hormonas sexuales, espermatogénesis, implantación y organogénesis.
Vitamina D:
Favorece hormona antimülleriana.
Deficiencia → resistencia a insulina, SOP, miomas, baja testosterona.
Exceso también es perjudicial.
Vitaminas C y E: antioxidantes → protegen óvulos y espermatozoides, mejoran su calidad y apoyan la implantación.
6. Minerales y fertilidad
Calcio: clave en espermatogénesis y reacción acrosómica.
Hierro: favorece ovulación, implantación y desarrollo neurológico fetal.
Zinc: antioxidante, esencial en espermatogénesis y ovulación, mejora calidad espermática.
Selenio: protege contra daño oxidativo, participa en espermatogénesis, función placentaria y desarrollo fetal.
Yodo: fundamental para hormonas tiroideas; su deficiencia aumenta riesgo de aborto y malformaciones.
7. Recomendaciones prácticas
Mantener peso corporal adecuado con alimentación equilibrada y ejercicio moderado.
Seguir una dieta con:
hidratos de carbono complejos y fibra,
proteínas vegetales,
grasas mono y poliinsaturadas.
Reducir grasas saturadas, trans y proteínas animales.
Asegurar aporte de vitaminas (ác. fólico, B12, A, D, C, E) y minerales (Ca, Fe, Zn, Se, I).
Usar suplementos si la dieta es insuficiente.
Evitar tabaco, moderar alcohol y cafeína.
8. Conclusión
El estado nutricional es un factor determinante en fertilidad.
Tanto el exceso como la deficiencia afectan negativamente la capacidad reproductiva.
La nutrición debe ser parte central en la prevención y tratamiento de la infertilidad en hombres y mujeres.
En resumen: Una dieta equilibrada, rica en vegetales, fibra, omega-3 y micronutrientes, junto con un peso corporal saludable y un estilo de vida sin tóxicos, constituye la base de la mejora de la fertilidad y de los resultados en reproducción asistida.
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